-Dedicatoria-
A la memoria de Pedro Garfias, aquel poeta exiliado de la guerra de España.
Un día, cuando yo era niño, me llevó a ver los barcos al puerto de Veracruz.


El mar

Cuando se está junto al mar profundo
y la lluvia nos moja hasta empaparnos
no se nos ven las lágrimas
ni se oyen nuestros lamentos.


Mare Nostrum

Aquel día de julio murió mi madre en Alicante.

Y una tarde,
entre la bruma de los cielos y los estruendos de las olas,
sus cenizas se hundían en el mar.

En los acantilados,
junto al mar Mediterráneo,
estoy mirando al infinito de los cielos
mientras el viento marino me humedece los ojos.


Ilusión del mar

Un poeta lloraba junto al mar.
Los pensamientos se perdían.
Las olas se rompían en los acantilados.
Todo aquello eran mar y sueños.


Oleaje

Las aletas de los tiburones
se confundían con las olas
en una extraña composición
de agua y de sombras.



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